El arte contemporáneo re-significa la realidad, lo existente, desarrollando las propuestas desde los contextos específicos de los artistas. El arte actualmente no esta tras la búsqueda de lo nuevo. A grandes rasgos esta es una diferencia con la modernidad y su búsqueda de la novedad, del estilo propio, de la pertenencia a un movimiento artístico definido, n o le da sentido a la producción de objetos como resultado último.
Los conceptos, contextos y procesos tienen una gran importancia en el arte que se produce actualmente porque son una propiedad. El sentido crítico (a pesar que la intención del “cubo blanco” es que nada compita con la expresión e interpretación de la obra de arte) es una premisa museográfica desde hace varias décadas.
La idea de esta muestra colectiva es reunir las obras de un grupo de artistas que manejan estas premisas, basando su obra en estrategias conceptuales diversas.
Una colectiva, un mapeo, un gesto de propuestas de artistas emergentes.
Uno de los comentarios habituales del público al enfrentarse a manifestaciones artísticas que se salen de los esquemas tradicionales, léase soportes o medios es: “¿esto es arte?” o “ ...Esto lo hace cualquiera”. Esto último define de arte ligada al oficio, es decir, a la destreza u originalidad del artista. El primer comentario es más complejo. El arte siempre ha tenido un marco que lo define por exclusión respecto a su entorno. A veces de manera literal: todo lo que está enmarcado o encima de una base es arte, lo que no, no lo es; a veces metafóricamente, es decir, cuando el contexto actúa como marco: todo aquello que está en un museo lo asumimos como arte, así no nos guste o no lo entendamos. El lenguaje simbólico por lo tanto contiene muchos objetos ligados a la estética, y no están vinculados al arte. La funcionalidad es lo que marca si el objeto pertenece al campo del arte o no, y a partir de esa función el artista cada vez más va asume desde su discurso, relevancia para crear sentido crítico.
Grimp es un salto a la caja blanca (a la legitimación) pero sin evadir la critica a la propia institución del arte, al campo del arte y a la caja blanca- museo contenedor de obras que bautizan la entrada al campo del arte, a ese olimpo donde todos los agentes: artistas, arte, coleccionistas, críticos, analistas, teóricos, galerías, museos, etc. conviven legitimando las propuestas.
Fernando López Lage
Curador de la muestra



